En un barreño con agua pon los cepillos con un chorrito de lavavajillas y otro chorrito de amoniaco.
Déjalos en remojo toda la noche y por la mañana acláralos bien.
Deja secar y listos para limpiar tus zapatos.
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En un barreño con agua pon los cepillos con un chorrito de lavavajillas y otro chorrito de amoniaco.
Déjalos en remojo toda la noche y por la mañana acláralos bien.
Deja secar y listos para limpiar tus zapatos.