SANGRE

MANCHAS DE SANGRE

Lava cuanto antes con agua fría o ligeramente tibia y un poco de detergente. De este modo, las manchas frescas desaparecen.
En manchas antiguas: lava previamente en una solución de detergente bioactivo y deja toda la noche si la mancha es muy fuerte.
En ropa de colores sólidos: frota la mancha con una aspirina disuelta en agua. También va bien decolorar la mancha con un chorro de agua oxigenada y después frotarla con un paño humedecido en agua y vinagre.
En prendas de lana: disuelve la mancha en agua con aspirina o similar.
De sangre seca: es muy efectivo lavarla con agua y amoniaco.

¡Ojo con el agua muy caliente, la mancha aumentará su tamaño!


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