SILLONES DE CUERO

En primer lugar, tienes que leer muy atentamente las instrucciones de cuidado provistas por los fabricantes.

Debes quitarles el polvo y la suciedad regularmente con una tela húmeda, y efectuarles aplicaciones periódicas de alguna solución de preservación del cuero, para prevenir que el cuero se seque, resquebraje y pierda su brillo.

Tampoco olvides colocar estos muebles lejos del calor directo.


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